Mubarak a un paso de la pena capital

01/Jun/2012

El País, Uruguay

Mubarak a un paso de la pena capital

1-6-2012

«Primavera árabe». La justicia se pronuncia mañana y la fiscalía exige la mayor condena por la muerte de 800 manifestantes. Testigos sostienen que no fue el que dio la orden de asesinarlos
EL CAIRO | AFP
La justicia egipcia dará a conocer mañana el veredicto en el juicio de Hosni Mubarak, el primer dirigente derrocado por la «primavera árabe» que compareció ante los jueces. El fiscal pidió la pena de muerte.
Mubarak, quien está acusado de corrupción y de estar involucrado en la muerte de unos 800 manifestantes en enero y febrero de 2011, durante la movilización opositora que culminó con su derrocamiento, niega estar involucrado en esos delitos.
Su exministro del Interior, Habib el Adli, y seis altos responsables de los servicios de seguridad, también son juzgados por los mismos motivos.
Los hijos del exmandatario, Alaa y Gamal (quien se preparaba para heredar el cargo de su padre), son juzgados por corrupción en el mismo juicio, que se inició el 3 de agosto de 2011, seis meses después de la renuncia de Mubarak.
No obstante, hay quien teme que la justicia no pueda pronunciarse en condiciones adecuadas, ya que no se aportaron suficientes pruebas tangibles de la culpabilidad del presidente durante las audiencias.
El veredicto habrá de darse a conocer después de la primera y antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Estos comicios tienen lugar tras un agitado período de transición, en el que hubo nuevos actos de violencia que dejaron muertos.
CAMBIO. Por primera vez desde hace décadas, estas elecciones se realizan en un clima de libertad y sin intimidaciones. Se trata de uno de los principales cambios que han tenido lugar en el país desde la «revolución del 25 de enero» de 2011 y la detención de Mubarak, en abril del año pasado.
Los islamistas Hermanos Musulmanes, un movimiento prohibido durante mucho tiempo, se han convertido en la primera fuerza política de Egipto, tras haber ganado las elecciones legislativas.
No obstante, pese a que Egipto vivió décadas con violaciones de los Derechos Humanos, detenciones por razones políticas y tortura institucionalizada, según varias organizaciones no gubernamentales (ONG), la justicia podría absolver a Mubarak. Por otra parte, el exmandatario podrá apelar el veredicto.
MATARLO O NO. El fiscal consideró tener suficientes pruebas y pidió la pena capital para el exrais, Mubarak.
No obstante, durante las audiencias, los familiares de las presuntas víctimas de Mubarak oyeron con preocupación o con ira a diferentes testigos contradecirse o afirmar que el exmandatario y los otros acusados eran inocentes.
Así, un oficial de policía dijo que se le había ordenado tratar a los manifestantes como hermanos. Otros indicaron haber recibido instrucciones de no llevar armas durante las manifestaciones.
Un exadjunto de Habib el Adli declaró que el entonces ministro del Interior había ordenado usar solo gases lacrimógenos y cañones de agua el 28 de enero de 2011, día en que murieron más personas. «En los hechos, los testigos del fiscal actúan como testigos de la defensa», dijo uno de los abogados de familiares de las víctimas.
Varios testigos clave, como el actual jefe de Estado de facto de Egipto desde la caída de Mubarak, el mariscal Husein Tantaui, declararon a puerta cerrada, pero abogados presentes dijeron que no había acusado al exmandatario.
También se acusa a Mubarak de corrupción cuando se realizó una venta de gas natural a Israel, la cual habría tenido lugar a un precio inferior al del mercado, así como por haber aceptado un soborno del hombre de negocios Husein Salem.
El ejército negó haber jugado un papel en la decisión de juzgar a Mubarak, pero el juicio se realizó tras meses de manifestaciones hostiles al poder militar, en las que se pidió que se juzgara al exmandatario.
LA CAÍDA. Mubarak, de 84 años, que espera del veredicto prisionero en un hospital militar, presidió Egipto durante tres décadas hasta tener que abandonar el poder en febrero de 2011, tras 18 días de movilización opositora sin precedentes.
Sus retratos, en los que estaba visiblemente rejuvenecido, fueron descolgados de los edificios oficiales, y los vendedores de recuerdos de la plaza Tahrir, epicentro de las protestas en la capital egipcia, venden hoy caricaturas de un expresidente con la expresión azorada.
El hombre que gobernó con mano de hierro el país más poblado del mundo árabe, irá a declarar, como lo hizo hasta ahora, en camilla. Su abogado, Farid el Dib, afirma que sufre de cáncer de estómago.